La Central de Abastos de Puebla, uno de los puntos neurálgicos del comercio mayorista en la capital, avanza en el fortalecimiento de su infraestructura de seguridad con la incorporación de cámaras de videovigilancia con tecnología de lectura de placas vehiculares en su segunda sección. Esta medida busca mejorar el control de accesos, prevenir actos delictivos y ofrecer mayor certeza tanto a comerciantes como a visitantes.
El proyecto responde a la necesidad de modernizar los sistemas de vigilancia en un espacio que diariamente concentra un alto flujo de camiones de carga, vehículos particulares y miles de personas dedicadas a la compra y distribución de alimentos y productos básicos.
Tecnología para controlar accesos vehiculares en tiempo real
Las nuevas cámaras estarán equipadas con sistemas de reconocimiento automático de placas, lo que permitirá identificar los vehículos que ingresan y salen del complejo en tiempo real. Esta tecnología facilita el registro ordenado de unidades, ayuda a detectar automóviles con reportes irregulares y contribuye a una respuesta más rápida ante cualquier incidente.
Además, el sistema permitirá generar bases de datos útiles para el análisis de movilidad interna, horarios de mayor afluencia y patrones de acceso, información clave para la toma de decisiones en materia de seguridad y logística.
Refuerzo a la seguridad en uno de los principales centros de abasto
La Central de Abastos no solo es vital para el abasto alimentario de Puebla, sino también para municipios de la zona metropolitana. Por ello, reforzar la seguridad en este punto estratégico impacta directamente en la cadena de suministro, en la protección del patrimonio de los comerciantes y en la tranquilidad de quienes acuden diariamente a realizar sus actividades.
La implementación de videovigilancia con lectura de placas se suma a otras acciones preventivas como la presencia de personal de seguridad, el control de accesos y la coordinación con autoridades municipales y estatales.

Comerciantes y compradores, los principales beneficiados
Con este nuevo sistema, se espera reducir robos, extorsiones y conflictos vehiculares, problemáticas que suelen presentarse en zonas de alta concentración comercial. Los locatarios han señalado que contar con mayor vigilancia tecnológica representa un paso importante hacia un entorno más seguro y ordenado.
Asimismo, los compradores mayoristas y minoristas podrán realizar sus actividades con mayor confianza, al saber que los accesos están monitoreados y que existe un registro claro de la movilidad vehicular dentro del complejo.
Modernización y seguridad como ejes del desarrollo comercial
La incorporación de cámaras con lectura de placas en la segunda sección de la Central de Abastos de Puebla refleja una tendencia hacia la modernización de los mercados públicos, donde la tecnología se convierte en una aliada para mejorar la seguridad, la eficiencia operativa y la competitividad comercial.
Este tipo de proyectos posiciona a la Central de Abastos como un espacio que evoluciona acorde a las necesidades actuales, apostando por soluciones tecnológicas que protegen tanto a quienes trabajan ahí como a quienes dependen de su funcionamiento diario.