En Puebla la incertidumbre sobre el futuro de Uber crece: su permiso de operación expira el próximo 15 de diciembre de 2025, y hasta ahora la empresa no ha iniciado el trámite de renovación.
La Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) del estado advierte que, sin una renovación formal bajo las nuevas exigencias legales —incluyendo la afiliación de conductores al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)—, Uber podría dejar de operar en la entidad.
¿Qué está en juego para Uber?
El contrato que permite la operación de Uber en Puebla fue firmado hace diez años y vence este diciembre.
Según la SMT, la empresa y sus socios conductores —alrededor de 7,000 unidades registradas en el estado— quedarían sin permiso para prestar servicio si no cumplen con los nuevos requisitos.
Más allá de un simple trámite
La renovación del permiso no será automática. La autoridad exige que Uber cumpla con normativas recientes, entre ellas la obligación de asegurar a sus conductores mediante afiliación al IMSS, lo que implica reconocerlos como trabajadores formales.
Además, la regulación estatal busca terminar con modalidades no autorizadas —como el uso de motocicletas sin permisos—, una medida que ya ha resultado en decomisos y sanciones.
El ultimátum está lanzado para Uber en Puebla
La titular de la SMT ha señalado que Uber no ha mostrado disposición real para negociar una renovación bajo las condiciones exigidas, y ha recurrido a recursos legales para evitar cumplirlas.
Si no hay una respuesta favorable antes del 15 de diciembre, la plataforma podría dejar de operar en Puebla a partir de 2026, afectando a miles de conductores y usuarios.
¿Qué implica para usuarios y conductores de Uber Puebla?
- Para usuarios: podría reducirse la disponibilidad de transporte privado por app; podrían aumentar tiempos de espera o cambiar tarifas; quizá haya que recurrir a taxis tradicionales u otros medios.
- Para conductores: riesgo de perder ingresos si Uber queda fuera; necesidad de negociar mejores condiciones laborales; posible búsqueda de alternativas laborales.
La SMT mantiene la puerta abierta para dialogar. Si Uber accede a las exigencias —regularización, afiliación al IMSS y cumplimiento normativo—, podría renovarse el permiso y evitarse una crisis en la movilidad.
Pero si persiste la inacción, Puebla podría marchar hacia una exclusión de la plataforma, con profundas consecuencias en su ecosistema de transporte.

